Madrugada del 4 de mayo de 2025 — 32 años.
Un momento cumbre para mis neuronas.
Un momento cumbre porque vine y mi luz no apagaron.
Un momento cumbre porque cuando necesité, no me necesitaron.
Un momento cumbre porque cuando estaba, no me llamaron.
Un momento cumbre que se fue de la mano.
Un momento cumbre a la hora de escribir,
porque cuando mi mente corre, no me deja ni dormir.
Un momento cumbre para crecer.
Un momento cumbre para liberar el ser.
Un momento cumbre en mi cumpleaños,
ya que a la hora de la hora, ni me felicitaron.
Un momento cumbre, porque a veces, solo falta creer.
Una noche donde todo se sintió claro y crudo a la vez. Cumplí 32. No todo el mundo estuvo, pero estuve yo. Y eso, hoy, es suficiente.
El Pendejo Ese.

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